domingo, 23 de junio de 2019

"Después de la derrota...pena y orgullo". Como hace 10 años, "Arriba Perú" bien fuerte.



Luego de mi primer post en este blog, hace 10 años, escribí este borrador que voy a compartir. Lo leo y, debo reconocer, que me da un poco de vergüenza, por presentarme como un "mini-héroe por haber alentado a la selección, en su derrota frente a Chile por eliminatorias, hasta el final. Este texto es de 3 días después de nuestra temprana eliminación frente al Chile de Marcelo Bielsa, y de un joven Alexis Sánchez, que nos pintó la cara, allá en el lejano marzo 2009.

"Hace unos minutos un buen amigo me preguntó si sigo pensando igual a hace tres días en que publiqué mi primer escrito "en busca de sofía". Le respondí con toda la sinceridad del mundo que SÍ. En estas líneas quiero explicar por qué.

Yo fui uno de lo que estuvo en el Monumental el domingo (junto a 16 amigos y familiares). Fui uno de los que empujó a algún familiar para que por primera vez en casi 50 años de existencia vaya al estadio (Jimy espero que no te arrepientas de haberte dejado convencer), fui uno de los que más gritó en favor de los nuestros y en contra de los chilenos, fui uno de los que se quedó ronco, fui uno de los que hasta el último minuto del partido pidió un esfuerzo más, un gol más. Fui, en suma, uno de los muchos que salió triste. Pero al mismo tiempo fui uno de los, quizás, pocos que salió con una gran satisfacción interna; aquella que da el deber cumplido.

Sé que suena muy rimbombante esto del "deber cumplido"; pero no quiero dejar de ser auténtico. Me explico. Yo me identifico con el fútbol desde muy niño. Fui arquero de una pre-selección del club del que soy hincha hasta que una fractura dio fin a esa "posible carrera". Esa rotura de mi cúbito y radio izquierdos determinó que mi deporte cambiara, y me convertí en un buen tenismesista. Pero nunca perdí mi cariño e interés por el "deporte rey". Seguí viendo todos los partidos que podía de la "U", fui cada vez que pude al estadio a ver partidos importantes de los cremas o de la selección, escuché muchas veces la radio toda vez que antes no se trasmitían todos los partidos como ahora, seguí muchos programas deportivos para ver repeticiones o enterarme de contrataciones y despidos, compré diarios y revistas para estar más al tanto de mis equipos. En resumen, he sido y soy un amante del fútbol. 

Siendo así tengo el gran deseo de ver a mi selección en un mundial; como la gran mayoría de compatriotas. Pero a diferencia de muchos de ellos creo que al ser el fútbol un deporte de masas; en el que la prensa y la hinchada realmente influyen; mi papel como hincha sí es importante. Creo que, al ser el fútbol tan masivo, todos tenemos un porcentaje de responsabilidad en lo que nos sucede."

Pasados diez años, tengo ganas de escribir, algo nuevo después de otra dolorosa derrota, en este caso frente al Brasil de Tité, Casemiro, Dani Alves, Everton y Firmino. 

Hoy han cambiado muchas cosas. Tenemos una selección que pudo ir al mundial después de 36 años (que nos cumplió el sueño expresado hace una década), que ha sabido superar grandes escollos en las recientes eliminatorias y que cuenta, por fin, con el buen apoyo de una hinchada, que hoy por hoy es considerada la mejor del mundo. Cambiaron muchas cosas en cortos-largos años, pero otra vez tenemos que saber levantarnos luego de una dura derrota y saber aprovechar la oportunidad de crecer. Como lo dije en mi post previo a este texto: “No hay que olvidar que el carácter se trabaja, se practica, y se desarrolla en especial en los momentos difíciles. Este es, entonces, el momento ideal para de una vez por todas nos fortalezcamos mentalmente. Es más valioso el empeño cuando todo está en contra". 
Hoy vuelvo a firmar estas palabras y me reafirmo en lo dicho. Lo bonito es que Gareca y este grupo, ya demostraron poder reaccionar ante los tiempos malos y rebelarse, positivamente, ante la adversidad

Ojalá, que en la presente Copa América, Colombia, Qatar o Ecuador nos den la oportunidad de seguir vivos y que nos podamos cobrar una pronta revancha. Sueño con una final con el poderoso anfitrión que nos permita romper otra larga racha - como ya lo ha hecho esta selección de Gareca al ganar de visita por vez primera en Asunción o Quito - la de quitarle, por primera vez en la historia, la Copa América a Brasil en su propio terruño. Sería una linda forma de "reescribir" la historia y de seguir forjando nuestra mentalidad ganadora. ¡Vamos todos juntos, hinchada, prensa, y equipo! ¡Arriba Perú siempre, y más en los momentos difíciles!



sábado, 28 de marzo de 2009

Un llamado a los periodistas deportivos: perspectiva histórica y espíritu de lucha. A propósito del próximo Perú-Chile

Estamos ad portas de un nuevo partido por las eliminatorias sudamericanas, el clásico frente a Chile, y lo vamos a jugar estando muy cerca de la eliminación. Algunos se sorprenden de la gran respuesta del público. Todo indica que el domingo el estadio estará lleno. Muchos dicen que es sólo por el atractivo de participar en un triunfo frente a nuestro clásico rival; pero yo creo que las razones son más profundas. Intuyo que muchos compatriotas, al igual que yo, valoran la decisión de “Chemo” de no contar con los futbolistas que mostraron poco compromiso y respaldan al nuevo grupo que ha demostrado entrega y orgullo al vestir la casaquilla nacional.

Lamentablemente algunos periodistas opinan diferente. Hace unos días en el programa futbolero más importante de nuestro país, escuché el siguiente comentario: “el proceso de José Guillermo del Solar al mando de la selección peruana no ha dejado nada positivo y ha significado un período de tiempo perdido”. Casi una semana después, Daniel Peredo, el periodista que expresó lo de arriba, afirmó sin ápice de duda, que Perú y Bolivia serían los últimos de la eliminatoria y que esta contienda ya había acabado para Perú.

Discrepo y mucho con el reconocido periodista de CMD y CPN. Coincido en que el desempeño de Del Solar y de la selección ha sido pobre, y que es altamente probable que Perú ocupe los últimos lugares de la clasificación; pero eso no puede llevarnos a señalar que todo lo hecho ha sido negativo y que ha significado un tiempo perdido. Como historiador debo afirmar que toda experiencia deja cosas positivas y negativas; y que debemos esperar a que el proceso Del Solar acabe para hacer un balance general, justo y objetivo. Por ello creo que Peredo no está actuando como el gran “historiador inmediato” (periodista) que es, y que últimamente más parece un “mal hincha”. Pero lo que motiva las presentes líneas es lo peligroso y contraproducente de este tipo de comentarios para el espíritu y memoria nacionales. Hoy lo que más necesitamos, es crear un ambiente de lucha y fe en pos de avanzar lo más posible en la eliminatoria. No debemos olvidar que la eliminatoria aún se juega y que Perú tiene todavía “reales” posibilidades de clasificar.

Es cierto que nuestras opciones son remotas y que requerimos de un “milagro” para ver a nuestro seleccionado en Sudáfrica 2010. Pero ojo “milagro” no es sinónimo de imposible. La experiencia histórica enseña que en el deporte como en la vida los milagros existen; y de ello pueden dar fe deportistas y periodistas (los historiadores del deporte).

Si hiciéramos un símil con un partido de fútbol; en este momento en la Eliminatoria nos encontramos en el minuto seis del segundo tiempo y venimos perdiendo el partido aproximadamente por 3-0 sin haber tenido oportunidades de gol. Entonces definitivamente necesitamos un milagro, como aquel realizado por el Manchester frente al Bayern en 1999 o el del Liverpool frente al Milán en el 2005. Ambas fueron finales de la Champions, el principal torneo de clubes de Europa. En la primera el Manchester perdía 1 a 0 hasta el minuto 91, y en dos minutos dio vuelta al partido consagrándose campeón. En la segunda el Liverpool perdía 3-0 hasta el minuto 7 del segundo tiempo (en nuestro símil una situación similar a la de Perú en este instante) pero milagrosamente en 7 minutos el marcador mostraba una igualdad en 3. Luego en penales (en el símil propuesto en el repechaje para Sudáfrica) el Liverpool vencía al Milán; milagro cumplido.

Sé que Perú no es el Liverpool de Gerrard ni nada parecido. Pero tampoco Chile, Ecuador, Uruguay y Bolivia en Lima, o Colombia y Venezuela de locales; son comparables al Milán de Maldini, Cafu, Pirlo, Crespo y Kaká. Creo posible ganar esos partidos, con lo que Perú llegaría a 25 puntos, puntaje con el que lucharíamos el ingreso al repechaje.

Igual ganar esos seis partidos es algo muy difícil por el nivel de juego exhibido hasta ahora. Pero vuelvo a repetir lo central de mi exposición “los milagros existen”. Claro que para que los milagros o recuperaciones heroicas se den se requiere un ingrediente clave: mentalidad ganadora y espíritu de lucha; y no es un secreto que en ese terreno no hemos sido lo suficientemente fuertes.

Aunque, para ser justos, en los últimos partidos Perú sí ha mostrado un importante espíritu de lucha, mérito del técnico y de los jugadores. Este domingo esta “garra” debe ser aún mayor. No hay que olvidar que el carácter se trabaja, se practica, y se desarrolla en especial en los momentos difíciles. Este es, entonces, el momento ideal para de una vez por todas nos fortalezcamos mentalmente. Es más valioso el empeño cuando todo está en contra. Creo que en eso piensan jugadores valientes como el “chino” Contreras o Johan Fano. No serán quizás lo más exquisito del fútbol peruano de la actualidad, pero están dispuestos a darse íntegros por la camiseta nacional y tienen alegría de hacerlo, algo que en otras ocasiones ha escaseado. No sé si Chemo tenga mucho mérito en las declaraciones gallardas de sus jugadores; pero si creo que tiene mucha valía al haber convocado y respaldado a deportistas quizás no tan dotados como otros, pero que tienen gran espíritu de lucha como Fano, De la Haza, Miguel Torres, el “cholo” Prado, Alva o Rengifo. A ellos se suma un grupo de jóvenes talentosos y con “garra” como Zambrano o Corzo y un grupo de consolidados bravos jugadores como Butrón, Rainer Torres, el “loco” Vargas o Norberto Solano. Para muestra un botón. El gol de Fano en el último minuto ante Argentina. Gran muestra de amor propio de Vargas corriendo, de Fano siguiendo la jugada con fe, del comando técnico arengando hasta el final, de la mayor parte de la tribuna hinchando por Perú.

Es cierto que Chemo ha cometido muchos errores, no sólo técnico-tácticos sino de manejo grupal, pero creo igualmente, como lo dije al inicio, que ha intentado honrar a la selección; pretendiendo recuperar un orgullo y respeto perdido. Eso para mí es un gran acierto que no debe soslayarse, porque para poder ser triunfadores primero se necesita tener compromiso y amor propio. Esta selección tiene bastante de ambos ingredientes y eso es muy meritorio.

Espero que ese espíritu rebelde ante la adversidad, presente en el gol de Fano, brille ante Chile y consigamos un triunfo. Estamos moribundos nadie lo duda, lo único que queda ahora es alargar la muerte, fortalecernos poco a poco y de esa manera hacer los méritos para que se nos presente el milagro deseado.

Este Domingo 29 de marzo el aliento del hincha será clave, por ello pido que los periodistas deportivos, sin dejar de señalar sus discrepancias con Chemo, hagan recordar a los hinchas que en el deporte nada esta dicho hasta el pitazo final y que recién vamos jugando el minuto 51 del partido “eliminatoria”. Necesitamos que impulsen al hincha, recordando que lo que más necesitamos en el Perú, es fortalecer nuestro carácter; crear o recrear un espíritu de lucha, y que esta es una oportunidad hermosa para ello. Yo espero que este domingo la hinchada contribuya a crear el espíritu de lucha que se necesita para salir de las situaciones difíciles. No hay que olvidar que los peruanos como hinchas no hemos sido mejores que nuestra selección (salvo honrosas excepciones). Presionamos poco, y nos callamos en los momentos adversos. En este momento de dificultades es hora de revertir eso también. Este domingo no sólo debemos llenar el estadio, sino que debemos cumplir nuestro rol de alentar con gran ahínco y con aún mayor fuerza cuando el partido se torne complicado.

Uno de los “lugares comunes” al analizar nuestra historia es señalar que nos ha faltado más carácter; ese es un tema que merece un análisis más amplio que el presente artículo no puede realizar. Pero es sabido que en el análisis futbolístico ese “lugar común” es aceptado de forma casi unánime. Si esta es una creencia o “mentalidad” compartida, no existe mejor momento para fortalecer el carácter que éste. Aquel en que todo parece ir en contra. Es en esos momentos en que se forjan las leyendas.

Muchos dirán, en especial algunos colegas académicos, que un triunfo deportivo no tiene mayor influencia en el fortalecimiento del espíritu nacional. Discrepo. Ejemplos como los de Kina Malpartida, Sofía Mulanovich o el propio Cienciano campeón de la Sudamericana contradicen ello. Desde que el deporte se convirtió en un fenómeno de masas el siglo pasado, el carácter de las naciones en gran parte se define por el deporte. No es un secreto que somos un país con pocos triunfos deportivos y que muchas veces se esgrime la falta de carácter o de espíritu de lucha como la principal causa de ello. Creo que ejemplos como los antes citados contradicen ese “lugar común” más aún cuando en nuestro país la gran mayoría entrena con muy pocas facilidades y cuando el estado peruano es uno de los que menos invierte en este campo. Pero para desarraigar de raíz este tipo de mentalidad nacional derrotista y de poco orgullo propio, debemos demostrarnos momento a momento que tenemos espíritu de sacrificio y que somos luchadores. Los integrantes de la selección de fútbol, repito, lo han demostrado en los últimos partidos y en sus últimas declaraciones. Ahora nos toca a los hinchas apoyar el domingo hasta el minuto final. De esa manera pondremos nuestro granito de arena en pos de construir una nueva leyenda deportiva. No hay que olvidar que en el deporte peruano y en el fútbol en particular también existen casos de leyenda.

No hay que olvidar, por ejemplo, al Cienciano de Fredy Ternero. Un equipo sin estrellas pero con mística, que se terminó imponiendo a los más grandes cuadros de Sudamérica Luego de vencer a River Plate en la Sudamericana 2003, se enfrentó al multicampeón Boca Juniors por la final de la Recopa, un campeonato de campeones que definía al mejor club sudamericano de toda la temporada. En aquella final el cuadro cusqueño perdía 1-0 desde el minuto 31. Pero a falta de dos minutos consiguió el empate. Era el minuto 88 cuando Rodrigo Saraz empató gracias a un buen cabezazo. Luego en la tanda de penales se lució Ibáñez y Cienciano terminó imponiéndose al Boca de Palermo, Tevez y Cagna. ¿Por qué ganó Cienciano? Por el orden táctico, por la calidad de sus jugadores, pero fundamentalmente por el carácter del equipo. Cienciano demostró que con espíritu de lucha, con mentalidad ganadora, con esfuerzo, con sacrificio se puede todo. Así que como dijeron muchos en la gesta de Cienciano, yo creo que “Sí se puede” aún con la selección.

Puede que me equivoque y que Daniel Peredo termine teniendo razón sobre nuestra posición en la tabla. Pero si apoyamos a la selección, si dejamos el sudor en la tribuna como los jugadores en la cancha, está no será una “eliminatoria perdida” a pesar que no consigamos la clasificación; ya que se habrá dejado un importante legado. El testimonio que somos un país valiente y que tenemos el carácter para bregar hasta el final a pesar de las adversidades. Ese es el triunfo que más necesitamos, no lo olvidemos.

Nos vemos en el estadio.

Erick Devoto Bazán